Una tierra formada por fuego
Islandia es uno de los países con mayor actividad volcánica del planeta. Aquí, el fuego burbujea continuamente bajo la tierra. Y cuando irrumpe —a menudo violentamente— en la superficie, puede cambiar la forma misma de nuestro paisaje.
Pero los volcanes que descubrirás por todo nuestro país no solo transforman nuestro mundo físico. También tienen un impacto humano duradero.
¿Qué son los volcanes?
Los volcanes son rupturas u orificios en la superficie terrestre que liberan lava, gases, cenizas u otros materiales al aire. El nombre proviene, acertadamente, de Vulcano, el dios romano del fuego.
Las erupciones volcánicas se originan por el calor y la presión del núcleo del planeta. La superficie o corteza terrestre está compuesta por placas que se desplazan sobre roca fundida llamada magma. En las zonas donde la corteza es más débil, ese magma puede salir a la superficie.
Como verás, existen muchos procesos que provocan las erupciones volcánicas. Pero, aunque suelen considerarse fenómenos muy destructivos, también pueden ser procesos muy creativos.
La ciencia de los volcanes de Islandia
Con más de 130 sistemas volcánicos distintos, Islandia es un lugar con una actividad volcánica especialmente intensa. Esto se debe a dos procesos principales que han dado forma al mundo bajo nuestros pies durante miles de años.
Ante todo, Islandia se encuentra sobre la dorsal mesoatlántica. Aquí, dos placas tectónicas —la euroasiática y la norteamericana— se están separando. Debido a las fuerzas que genera este movimiento, la corteza terrestre se rompe y se agrieta, lo que permite que el gas y el magma lleguen a la superficie. Puedes ver estos procesos en acción en la península de Reykjanes.
Además de esta fractura volcánica, Islandia también se asienta sobre una pluma del manto, una zona de calor particularmente intenso bajo la superficie terrestre. Como resultado, la Tierra de Fuego y Hielo posee algunas de las formas volcánicas más diversas del mundo.
La historia humana de las erupciones
Desde los imponentes géiseres del Círculo Dorado hasta los campos de lava de la costa sur, Islandia está sembrada de señales de actividad volcánica. Pero las frecuentes erupciones de nuestro país también tienen un impacto humano.
En 1783, Islandia era una nación agrícola pobre que sobrevivía de lo que podía cultivar. Pero en junio de ese año, Laki entró en erupción, y no dejó de hacerlo durante ocho meses. Debido a las nubes de ceniza que produjo, gran parte del ganado de Islandia pereció, y se estima que murió hasta una cuarta parte de la población islandesa.
De forma menos trágica, quienes tengan edad suficiente recordarán la erupción del Eyjafjallajökull en 2010. Aquella erupción provocó la suspensión del tráfico aéreo en toda Europa durante cinco días y afectó a millones de personas.
Sin embargo, el impacto de los volcanes no siempre es negativo. Los mismos procesos geológicos que causan las erupciones nos permiten calentar nuestros hogares, abastecer nuestra industria y disfrutar de piscinas geotermales como la Laguna Azul.
Los volcanes más famosos de Islandia
Con tantos sistemas volcánicos distintos en Islandia, no podemos nombrarlos todos aquí. Pero estos son algunos de los volcanes más conocidos —y los que más trastornos han causado— del país.
Eyjafjallajökull
Probablemente el más famoso —y sin duda el más difícil de pronunciar— de los volcanes de Islandia, el Eyjafjallajökull cobró notoriedad en 2010 con su enorme nube de ceniza, que paralizó el tráfico aéreo internacional. Sin embargo, para lo que suele ser habitual en él, ¡fue una erupción pequeña!
Katla
Katla es uno de los volcanes más grandes de Islandia. Ha entrado en erupción unas 20 veces en los últimos cinco milenios y sigue estando muy activo y bajo constante observación científica. Puedes ver su cima sobre Vík í Mýrdal, en la costa sur de Islandia.
Hekla
El apodo medieval de Hekla como la "Puerta al Infierno" debería darte una idea de cómo es este volcán. Es sumamente activo y, cuando entra en erupción, suele ser muy explosivo. Para hacerte una idea de su potencia, se cree que es el volcán que más lava ha producido en el mundo en los últimos mil años.
Laki
Aunque Laki (o Lakagígar, por su nombre completo) forma parte del sistema volcánico más activo de Islandia, Grímsvötn, es más conocido por su erupción de 1783. Aquella erupción alteró el clima de todo el planeta, provocó la pérdida de cosechas en toda Europa y es posible que incluso contribuyera a desencadenar la Revolución Francesa.
Svartsengi
En los últimos años, la península de Reykjanes, en el suroeste de Islandia, ha registrado un gran número de erupciones. La más dramática fue la erupción de Svartsengi a principios de 2024, que provocó la evacuación de la cercana ciudad de Grindavík.
Visitar los volcanes de Islandia
La belleza de Islandia reside en que es posible observar procesos y formaciones volcánicas reales en todo el país, de forma fácil y segura.
En el Círculo Dorado, puedes presenciar géiseres y pozas de lodo que burbujean y emiten vapor con gases volcánicos. En el Parque Nacional Þingvellir, puedes caminar por la falla tectónica de la dorsal mesoatlántica. Y por todo el país, puedes explorar campos de lava, cráteres y desiertos de ceniza volcánica, e incluso escalar hasta la cima de los volcanes.
También es posible ver volcanes activos en Islandia, pero hay que tener suerte. Los estudios históricos muestran que aquí se producen aproximadamente 25 erupciones por siglo, es decir, una cada cuatro años.
